Tras el lamentable fallecimiento de Kevin Acosta, la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica hizo un llamado urgente al Gobierno de Gustavo Petro
Tras el fallecimiento del menor, la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica (Achop) hizo pública una carta abierta dirigida al Ministerio de Salud y Protección Social, la Superintendencia Nacional de Salud, las EPS, el Congreso de la República, la Defensoría del Pueblo y a la opinión pública. El documento es, ante todo, un llamado urgente.
En el documento, la ACHOP manifiesta su “profunda preocupación” por la situación crítica que atraviesan niños y adolescentes diagnosticados con hemofilia y otras coagulopatías, quienes —según advierte— no están recibiendo de manera oportuna y continua los medicamentos esenciales que requieren para preservar su vida y su bienestar en condiciones de dignidad. La asociación señala que la interrupción o demora en el suministro de estos tratamientos compromete directamente la salud y el desarrollo integral de los pacientes.
De acuerdo con la información expuesta en la carta, en Colombia existen más de 6.000 personas diagnosticadas con coagulopatías. De ese total, más de 3.200 corresponden a pacientes con hemofilia, además de un número significativo de niños con trastornos raros de la coagulación. Estas patologías, subraya la ACHOP, pueden desencadenar hemorragias graves, discapacidad permanente e incluso la muerte si no se garantiza un tratamiento adecuado y oportuno.
Los especialistas que integran la asociación, hematólogos pediatras con experiencia directa en la atención de estos casos, aseguran haber presenciado consecuencias que pudieron evitarse. Hospitalizaciones prolongadas, daño articular irreversible y episodios de hemorragias intracraneales hacen parte de un panorama que, insisten, no debería repetirse si el suministro de factores de coagulación fuera constante.
El documento hace énfasis en el papel fundamental de la profilaxis con medicamentos específicos, la cual permite que los menores con hemofilia y otras coagulopatías puedan desarrollar su proyecto de vida en condiciones equiparables a las de cualquier otro niño. Desde esta perspectiva, la ACHOP advierte que negar el acceso a estos tratamientos, interrumpir su suministro o tolerar prácticas que generen demoras injustificadas en la entrega constituye una vulneración directa de derechos fundamentales como la vida, la salud y la dignidad humana.
