Guayaquil (Ecuador) (EFE).- Nueve provincias y otros cuatro municipios de Ecuador estarán desde este domingo, y durante quince días, bajo un nuevo toque de queda nocturno en el que las fuerzas de seguridad buscarán intensificar el combate al crimen organizado, que mantiene al país en un nivel de violencia sin precedentes.
Esta es la segunda vez en el año que el presidente Daniel Noboa decide aplicar esta restricción de movilidad entre las 23:00 hora local (4:00 GMT) y las 5:00 hora local (10:00 GMT) porque, aunque según el Gobierno ha tenido buenos resultados, la violencia persiste y los grupos criminales han adaptado sus estrategias para seguir operando, según el decreto con el que el mandatario oficializó este martes la medida.
El primer toque de queda en Ecuador, que fue entre el 15 y 30 de marzo, se aplicó en las provincias de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro, fronteriza con Perú; pero esta nueva medida, que estará vigente entre el 3 y 18 de mayo, se amplió a Santa Elena, Pichincha, Manabí, Sucumbíos y Esmeraldas, fronterizas con Colombia.
Estos territorios, donde se encuentran Quito y Guayaquil, las dos mayores ciudades del país, concentran el 90 % de la violencia y el 86,70 % de la delincuencia que registra el país, de acuerdo a informes oficiales citados en el decreto.
La restricción también regirá en los municipios de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar) y La Troncal (Cañar).
El Gobierno asegura que los grupos criminales «redireccionaron sus actividades» a zonas que no estaban cubiertas por el primer toque de queda, por lo que «no existió una neutralización estructural sino un desplazamiento geográfico» de los crímenes.
Ecuador cerró 2025 con un récord de 9.269 homicidios y registró 2.086 asesinatos en el primer trimestre de 2026. De acuerdo a las autoridades, la violencia es provocada por disputas entre líderes de las mismas bandas que quieren afianzar su poder o por enfrentamientos entre grupos rivales.
En Guayaquil, la ciudad más poblada del país, hay al menos nueve grupos que se disputan la ciudad y son considerados como una «amenaza crítica para la seguridad nacional». EFE
