La Fiscalía probó que la propiedad fue adquirida con recursos ilícitos y transferida a través de testaferros
Medellín. El Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Extinción de Dominio de Medellín ordenó la extinción de dominio sobre un inmueble ubicado en el barrio El Poblado, propiedad del exfutbolista René Higuita y un familiar, al establecer que el bien fue adquirido con recursos provenientes del narcotráfico.
La decisión se tomó tras un proceso judicial en el que la Fiscalía General de la Nación presentó pruebas que vincularon la propiedad a una red de testaferrato ligada al Cartel de Medellín.
El origen del inmueble
De acuerdo con la investigación, la vivienda de 1.253 metros cuadrados fue adquirida inicialmente por Gustavo Cuartas Rendón, quien habría actuado como testaferro de los hermanos William y Gerardo “Kiko” Moncada, integrantes del Cartel de Medellín señalados de coordinar rutas de narcotráfico y administrar propiedades de Pablo Escobar.
La Fiscalía demostró que el predio fue comprado con fondos ilícitos y transferido sucesivamente hasta quedar registrado a nombre de Higuita y un familiar. Durante el juicio se presentaron testimonios, documentos y dictámenes periciales. Un estudio grafológico que determinó la falsedad de una firma en una escritura pública fue clave para identificar las maniobras usadas para encubrir el origen del bien.
La investigación reconstruyó la cadena de transferencias y confirmó que la vivienda hizo parte de un esquema de ocultamiento de activos del narcotráfico.
René Higuita ha sostenido públicamente que adquirió la propiedad de buena fe. En declaraciones a El Colombiano y El Tiempo, el exarquero aseguró que la negociación la hizo a través de un amigo y que la casa fue habitada por su familia en los años noventa, cuando jugaba en Atlético Nacional.
“El negocio me lo hace un compadre, con la señora representante de los dueños de la casa”, relató. Higuita afirmó que entregó dos apartamentos como parte de pago y que nunca tuvo contacto directo con los hermanos Moncada ni con Cuartas Rendón.
El exfutbolista también contó que los problemas comenzaron con una demanda por el predio y que incluso recibió amenazas: “En algún momento también me tiraron una granada”, dijo, al recordar por qué tuvo que abandonar la vivienda antes de que terminara el proceso.
Su defensa, representada por la abogada Luisa Fernanda Mejía, insistió durante más de dos décadas en que “ningún delito cometió el señor René Higuita, el proceso de extinción de dominio está dirigido en actuaciones realizadas por dos propietarios anteriores”.
Qué pasa ahora con la propiedad
La sentencia aclara que la extinción de dominio no implica una condena penal contra Higuita ni su familiar. Responde únicamente al origen ilícito del bien y a la cadena de transferencias que buscó dificultar su rastreo.
Con la medida, el inmueble pasará a ser administrado por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad encargada de gestionar los bienes incautados a organizaciones criminales.
El caso llegó incluso a la Corte Constitucional luego de que la SAE impugnara un fallo anterior de un juzgado civil que había favorecido a Higuita. El alto tribunal zanjó la competencia en favor de la jurisdicción especializada en extinción de dominio.
Para Higuita, la pérdida representa un golpe personal. En entrevista con El Tiempo describió el estado actual de la casa: “No hay nada, quitaron hasta el revoque. Irreconocible, qué tristeza en lo que se convirtió el sueño. No queda nada, hasta se llevaron los cables de la luz”. El exguardameta contó que remodeló la vivienda con sus ahorros y que durante cinco años fue el hogar principal de sus hijas. Con esta decisión se cierra un litigio de más de 20 años por una propiedad que, según la justicia, hizo parte del entramado de bienes del Cartel de Medellín.

