GOBIERNO ORDENA SUSPENDER PROGRAMACIÓN DE LAS 20 EMISORAS DE PAZ EN COLOMBIA

Nacional

La medida también cobija espacios informativos de Radio Nacional. Trabajadores y comunidades advierten riesgo para contenidos locales en territorios afectados por el conflicto

Bogotá. El Gobierno de Abelardo De la Espriella ordenó el pasado lunes festivo 17 de agosto suspender la programación de las 20 Emisoras de Paz creadas en el marco del Acuerdo de Paz de 2016. Desde entonces, esas frecuencias quedaron emitiendo únicamente música, en una decisión que abrió el debate sobre el cumplimiento de compromisos del Estado con comunidades afectadas por el conflicto armado.

La instrucción fue comunicada por Inravisión a los directores de las emisoras a través de un mensaje de WhatsApp, según reveló El Armadillo. La suspensión también alcanzó a 11 emisoras descentralizadas del sistema de Radio Nacional, que en conjunto suman más de 70 frecuencias.

Un proyecto del Acuerdo de Paz

Las Emisoras de Paz nacieron del punto 6.5 del Acuerdo firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las antiguas Farc. El mandato era poner en funcionamiento 20 “emisoras para la convivencia y la reconciliación” en municipios priorizados.

Su objetivo: emitir contenidos culturales, musicales e informativos, abordar la implementación del acuerdo y visibilizar las dinámicas de las comunidades donde operan.

Según trabajadores de Inravisión, cerca del 90% de la programación de estas emisoras respondía a las necesidades de los territorios. Con la suspensión no solo salieron del aire los espacios informativos, sino también programas sobre cultura, medio ambiente, vida campesina y dinámicas comunitarias.

Cambios en el sistema de medios públicos

La decisión se tomó días después del inicio del nuevo Gobierno y de los cambios en Inravisión. El 12 de agosto el Ministerio TIC nombró a la abogada Ángela María Mora como gerente de la entidad.

Un día después, el 16 de agosto, el Ministerio TIC anunció el fin de lo que denominó “el aparato de propaganda en el Sistema de Medios Públicos de Colombia”. La ministra Alexandra Falla y la nueva gerente acordaron un “plan de acción inmediato” que incluye transformar la programación, revisar la contratación y terminar la franja noticiosa y de opinión en radio y televisión.

El Gobierno afirmó que busca un sistema “plural, independiente, transparente y al servicio de la ciudadanía”, donde la información pública no esté subordinada a intereses políticos.

Sin embargo, empleados del sistema denunciaron que antes de la suspensión ya había tensiones editoriales. Una funcionaria señaló que Diego Fajardo, quien según su relato aún no estaba contratado, intervenía en los consejos de redacción. Las diferencias se agudizaron durante la cobertura del terremoto del 10 de agosto, cuando los equipos periodísticos defendieron criterios de neutralidad e información.

En Ituango, Antioquia, la única Emisora de Paz del departamento funciona desde julio de 2019. Su señal llega a 16 municipios y más de 100 veredas.

“Convertirla en una emisora convencional supondría perder parte de su propósito original”, advirtió Jhonatan Sucerquia, artista y gestor cultural. “La estación permitía mostrar una realidad distinta a la asociada exclusivamente con la violencia”.

Julio Sepúlveda, líder comunitario de Ituango, también destacó el servicio que presta a comunidades urbanas y rurales en un territorio tan extenso.

La Fundación para la Libertad de Prensa confirmó a El Tiempo que recopila información sobre el caso para emitir un pronunciamiento.

Para las próximas horas está prevista una reunión en la que se definirá el futuro de las emisoras de paz. Entre los escenarios que circulan están un eventual cambio de nombre y modificaciones en la programación.