El presidente ordenó la entrega inmediata a EE.UU. de “El Mocho Olmedo”, “Muñeca” y “Araña”. Otros dos, “H.H.” y “Pinocho”, deberán ser capturados. “La paz no será una patente para delinquir”, dijo
El presidente Abelardo de la Espriella anunció este miércoles 26 de agosto el desmonte definitivo de la estrategia de Paz Total impulsada por el gobierno de Gustavo Petro y reactivó las extradiciones a Estados Unidos de cinco negociadores vinculados a disidencias de las Farc, al ELN y al Clan del Golfo.
Desde el Palacio de San Carlos, el mandatario aseguró que el modelo anterior permitió que estructuras delictivas obtuvieran beneficios y acceso a mesas de diálogo sin entregar aportes verificables ni resultados concretos.
“No una política que termine convirtiendo el diálogo en un mecanismo de impunidad. La llamada paz total fracasó estruendosamente en su propósito fundamental”, afirmó De la Espriella.
El jefe de Estado firmó las resoluciones de extradición junto al ministro de Justicia, Iván Cancino.
Cinco extradiciones
El Gobierno ordenó la entrega inmediata de tres personas que están privadas de la libertad y dispuso la captura de otras dos que permanecen prófugas:
Con orden de extradición firmada:
1. Wilington Henao Gutiérrez, alias “El Mocho Olmedo” o “El Negro”. Frente 33 de las disidencias de las Farc.
2. Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias “Muñeca”. Los Pachenca, estructura vinculada al Clan del Golfo.
3. Giovanny Andrés Rojas, alias “Araña”. Comandos de Frontera, facción disidente de las Farc.
Con orden de captura para extraditar:
4. Gabriel Yepes Mejía, alias “H.H.”. Comandante de Comuneros del Sur, facción que surgió del ELN en Nariño.
5. Fredy Castillo Carrillo, alias “Pinocho”. Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, al igual que “Muñeca”.
Estados Unidos los requiere por delitos de narcotráfico, concierto para delinquir, lavado de activos, porte de armas y narcoterrorismo.
Según el Gobierno, tras revisar los expedientes con la oficina del consejero comisionado de paz, no se hallaron pruebas de aportes genuinos a la paz. “Todo lo contrario, han seguido delinquiendo, burlándose de la justicia y de la sociedad colombiana”, sentenció el presidente.
“No habrá refugio en mesas de diálogo”
De la Espriella explicó que Colombia reemplazará la “falsa paz” por una política basada en seguridad, legalidad y autoridad del Estado.
“Quien quiera transitar hacia la legalidad deberá demostrarlo con actos concretos y verificables, y en este Gobierno no hay otra forma distinta que sometiéndose a la justicia”, dijo.
El mandatario instruyó a las fuerzas de seguridad para capturar “sin dilación” a “H.H.” y “Pinocho” y materializar su extradición tan pronto sean localizados.
“Los espacios de diálogo y de falsa paz no son refugios judiciales, y la paz no será en nuestro Gobierno una patente de corso para delinquir”, precisó.
El presidente también envió un mensaje a Estados Unidos y a otros aliados: “No habrá escondite, privilegio, mesa de diálogo ni artificio jurídico que los coloque por encima de la ley y que les permita evadir la justicia”.
Pese al tono duro, De la Espriella aclaró que toda persona con voluntad auténtica de abandonar la violencia contará con un Estado dispuesto a actuar dentro de la Constitución y la ley, pero “sin concesiones”.
En cambio, advirtió que quienes persistan en el crimen organizado, el terrorismo o el narcotráfico enfrentarán “toda la capacidad legítima de la fuerza del Estado y el peso de la justicia”.

