El presidente Abelardo de la Espriella entregó este jueves 24 de septiembre un apartamento nuevo y completamente amoblado a Stephany Echevarría, la mujer que perdió ambas piernas al cubrir con su cuerpo a su hija durante el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto
Cali.- El jefe de Estado visitó personalmente a Echevarría y describió el encuentro en su cuenta de X como “una lección de amor y heroísmo” que “jamás voy a olvidar”.
La mujer permaneció atrapada durante horas bajo los restos de una estructura colapsada en Cali, tras el sismo con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Según relató el mandatario, durante ese tiempo “protegió con su propio cuerpo a su pequeña hija bajo los escombros durante horas, mientras le cantaba para mantenerla con vida y darle fuerzas”.
A consecuencia de las graves lesiones, Echevarría perdió sus dos piernas, pero “no perdió su sonrisa, su entereza ni sus inmensas ganas de salir adelante”, destacó De la Espriella.
“Hoy quisimos acompañarla en este nuevo comienzo. Le entregamos un apartamento nuevo y completamente amoblado para que, junto a su hija, pueda reconstruir su vida con tranquilidad, dignidad y esperanza”, señaló.
El presidente exaltó su historia como ejemplo nacional: “Stephany representa la fuerza de las madres colombianas y el espíritu de un país que, incluso en medio del dolor, se levanta y jamás se rinde ante la adversidad”.
La entrega hizo parte de una jornada más amplia en Cali, donde junto al alcalde Alejandro Eder, el Gobierno entregó nueve soluciones de vivienda a familias damnificadas.
“En Cali viví una jornada profundamente conmovedora, mirando a los ojos a nuestra gente y llevándoles un mensaje claro de esperanza: ninguna familia damnificada por el terremoto caminará sola”, afirmó el mandatario.
De la Espriella reiteró que la reconstrucción se adelanta con el apoyo del sector empresarial. “Reconstruir la patria significa convertir la solidaridad en soluciones reales”, dijo, al anunciar que condecorará a los empresarios que han participado en la atención de la emergencia.
El terremoto del 10 de agosto, considerado el más fuerte del siglo XXI en Colombia, dejó 331 muertos, 4.505 heridos, 111 desaparecidos y 466.000 damnificados en 498 municipios, según la UNGRD.

