Bogotá. En el barrio La Gaitana, en la localidad de Suba, las autoridades entraron a una vivienda que los vecinos ya llamaban la “Casa del Terror”. Allí encontraron lo que temían: droga, armas blancas, celulares robados y, lo más grave, 13 menores viviendo en condiciones precarias
El inmueble funcionaba como una especie de inquilinato. Alquilaba piezas por días, semanas o meses a familias colombianas y venezolanas, muchas con niños pequeños. La alerta llegó por presunta venta y consumo de estupefacientes en el lugar y por la presencia de niños en riesgo.
Durante el operativo, la Policía halló 30 dosis de droga, varias armas cortopunzantes y celulares que aparecían reportados como hurtados. Un hombre fue capturado en el sitio, señalado de tener en su poder las sustancias y los equipos.
Pero el hallazgo que más preocupó a las autoridades fue el de los menores: 13 niños, niñas y adolescentes entre los 6 meses y los 17 años, algunos viviendo con sus padres, otros con padrastros o abuelos.
Lo que encontraron adentro
El panorama dentro de la casa era desolador, según el informe oficial: hacinamiento, cuartos deteriorados, suciedad acumulada, mal manejo de basuras y problemas en el alcantarillado. También había una mala disposición de heces humanas y de mascotas.
La Secretaría de Salud de Bogotá advirtió que las condiciones higiénicas ponían en riesgo la salud y la integridad de todos los que habitaban allí. Durante la inspección, además, se percibieron olores relacionados con el consumo de drogas.
Los menores, según las entidades, estaban desescolarizados y en situación de vulnerabilidad.
Qué pasó con los niños
Seis de los 13 menores fueron trasladados al Centro Especializado Revivir, con acompañamiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Comisaría de Familia y la Policía de Infancia y Adolescencia.
Los padres de los otros niños fueron citados al centro zonal del ICBF en Suba para evaluar cada caso y definir medidas de protección.
Las autoridades confirmaron que ya se inició el proceso de restablecimiento de derechos para todos los menores encontrados en la vivienda.
El caso quedó en manos del ICBF y de la Policía, que ahora deberán establecer responsabilidades por la tenencia de droga y elementos robados, y determinar la situación familiar de cada uno de los niños.

