París – El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, anunció un dispositivo de seguridad «excepcional» para este sábado ante «riesgos muy elevados» para el orden público
Según explicó en rueda de prensa este jueves, las autoridades detectaron en redes sociales llamados a cometer actos violentos escondidos bajo convocatorias de fiestas de Halloween, previstas desde las 20:00 horas.
Por esa razón se prohibirán manifestaciones en los centros de las grandes ciudades. El despliegue será de 70.000 agentes en todo el país, por segundo sábado consecutivo.
El operativo incluye todos los cuerpos policiales, drones, helicópteros, brigadas a caballo y con perros, vehículos blindados y cañones de agua. Será incluso «más elevado» que el anterior, dijo Nuñez.
El sábado pasado hubo 3.000 agentes solo en Orleans, donde coincidieron un congreso de extrema derecha y una protesta antifascista, que finalmente no terminó en enfrentamientos.
Para este sábado están convocadas marchas sindicales, estudiantiles y de chalecos amarillos. Nuñez aseguró que han visto llamamientos «extremadamente violentos» y que todas las concentraciones que usen Halloween como excusa para ir con el rostro cubierto serán prohibidas sistemáticamente.
Dijo que habrá vigilancia extrema en centros urbanos y zonas comerciales para evitar saqueos y vandalismo como los del 17 de octubre. Los prefectos están negociando con los organizadores para que las marchas se muevan a zonas periféricas.
El objetivo del Gobierno, afirmó, es que la jornada se parezca más a la del sábado pasado que a la anterior.
El ministro defendió que no se está limitando el derecho a manifestarse, sino protegiéndolo. Recordó que 1.193 agentes resultaron heridos en los dos últimos sábados.
Solo se autorizarán protestas que tengan servicio de orden propio y que acaten las directrices oficiales.
El discurso no convenció a los estudiantes. Tras reunirse con Nuñez, el vicepresidente de la asociación Les Lycéen, Louis Letoubon, dijo: «Hemos visto a un ministro irresponsable, incapaz de responder de otra forma a las manifestaciones estudiantiles con otra cosa que la represión policial».
Quedan en el aire las caceroladas convocadas por los chalecos amarillos para este viernes frente a ayuntamientos e instituciones. El Gobierno espera una participación similar a la del sábado pasado, cuando los organizadores hablaron de 800.000 personas y el Ejecutivo de algo más de la mitad, publicó este jueves la Agencia EFE.
