El presidente electo promete una ceremonia austera y pide al nuevo Congreso aprobar el traslado
El presidente electo Abelardo de la Espriella ratificó este lunes 13 de julio que se posesionará el 7 de agosto en una guarnición militar ubicada en el sur del país, pese a la oposición del Gobierno saliente y a la discusión jurídica sobre la viabilidad de trasladar la ceremonia fuera del Capitolio Nacional.
El anuncio lo hizo durante su tercera alocución como mandatario electo, en la que también informó decisiones sobre la conformación de su gabinete, la reestructuración de la Presidencia y la creación de un banco nacional de talentos.
“Pese a la oposición del nefasto y delirante gobierno saliente, los colombianos pueden estar seguros de que cumpliré mi promesa. Me voy a posesionar en el sur del país, en una guarnición militar, para rendirle un homenaje solemne a los héroes de la patria y a los uniformados que protegen la democracia, la libertad y la institucionalidad”, afirmó.
La decisión está en manos del Congreso
De la Espriella reconoció que la realización de la ceremonia fuera de la Plaza de Bolívar depende de una decisión del Congreso de la República, que deberá pronunciarse una vez se instale la nueva legislatura el 20 de julio.
“Hago un llamado directo y patriótico al nuevo Congreso de la República para que el 20 de julio tomen la decisión correcta para cumplir con ese mandato del pueblo”, expresó.
Agregó que espera mantener una relación de colaboración con el Legislativo: “Trabajaré de la mano del nuevo Congreso, así como hemos empezado a hacerlo con la Rama Judicial. La colaboración armónica de las instituciones en la Patria Milagro es una exigencia del pueblo colombiano”.
Posesión «austera» y sin derroche
El mandatario electo también ordenó reducir los costos del acto de posesión. Según dijo, no se ejecutará la totalidad del presupuesto contratado por la administración saliente.
“Le he dado la orden a mi equipo de trabajo y producción de que no utilicen la totalidad del presupuesto que en un contrato multimillonario adjudicó el gobierno saliente. Yo quiero una posesión austera, sin derroche, al estilo del tigre. No voy a legalizar el despilfarro al que está acostumbrada la politiquería corrupta del gobierno saliente”, manifestó.
Insistió en que el evento “cumplirá con la Constitución y la ley” y que su propósito central será rendir homenaje a los integrantes de la Fuerza Pública.
La intención de trasladar la posesión fue anunciada por primera vez el 23 de junio, tras conocerse su triunfo electoral. En ese momento propuso romper con la tradición de la Plaza de Bolívar y optar por una instalación militar, sin revelar la ubicación por razones de seguridad.
Entre el 9 y el 10 de julio, su equipo de empalme adelantó consultas técnicas y jurídicas. Trascendió que una de las alternativas evaluadas es un batallón en Popayán, Cauca, uno de los departamentos más golpeados por la violencia.
El Gobierno del presidente Gustavo Petro se opuso formalmente. El 10 de julio la Presidencia envió una comunicación señalando que la competencia para modificar el lugar corresponde exclusivamente al Congreso. Días después, Petro reiteró en redes sociales que ninguna instalación militar debe usarse para una posesión presidencial mientras él siga como comandante supremo de las Fuerzas Militares.
Con el inicio de la nueva legislatura el 20 de julio, el Congreso deberá definir si autoriza el traslado de la ceremonia de investidura al sur del país.
