La exfiscal Viviane Morales asumirá como ministra de Educación en el gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella. El nombramiento fue confirmado y hace parte del gabinete que tomará posesión el próximo 7 de agosto.
Con esta designación, el ‘Tigre’ completa otros anuncios clave de su equipo: Rodrigo Lara Restrepo en Interior y Miguel Gómez Martínez en Hacienda.
Morales no es una cara nueva en la transición. Actualmente dirige el proceso de empalme del sector Educación y participó en la instalación del denominado «Empalme Anticorrupción» en la Universidad Sergio Arboleda, una de las primeras actividades lideradas por el presidente electo junto a cerca de 1.300 personas.
Su entorno familiar también tiene rol en el proceso. Su esposo, Carlos Alonso Lucio, cercano a De La Espriella, integra el comité nacional de empalme junto con el vicepresidente electo José Manuel Restrepo.
Trayectoria en justicia, Congreso y diplomacia
Abogada de la Universidad del Rosario y magíster en Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de París II, Morales inició en el sector público como secretaria general y asesora del entonces Ministerio de Desarrollo. También fue asesora del constituyente Jaime Ortiz Hurtado durante la Asamblea Nacional Constituyente.
Fue representante a la Cámara entre 1991 y 1998, y senadora de la República entre 1998 y 2002. En diciembre de 2010 fue elegida como la primera mujer Fiscal General de la Nación, cargo que ocupó entre enero de 2011 y marzo de 2012.
Su hoja de vida incluye además pasos como conjuez de la Corte Constitucional, viceministra de Desarrollo Económico, profesora de derecho constitucional en varias universidades y embajadora de Colombia en Francia entre 2018 y 2021, durante el gobierno de Iván Duque.
El enfoque para Educación
El nombramiento tiene un marcado componente político. De La Espriella ha señalado que su administración buscará impulsar «una revolución política y una contrarrevolución cultural» para «restablecer el orden de las cosas y recuperar el relato que la izquierda radical ha subvertido». En esa línea, Morales aparece como una de sus principales aliadas.
A lo largo de su carrera pública, la nueva ministra ha expresado posiciones conservadoras frente a temas como la educación sexual, los enfoques de género y otros debates relacionados con la formación de niños y jóvenes. Esos asuntos podrían definir la ruta del Ministerio de Educación en los próximos cuatro años.
Con su llegada, el gobierno entrante suma a su gabinete una funcionaria con experiencia en justicia, Congreso, academia y diplomacia, y deja planteado el tono que imprimirá al sector educativo.


