Las diferencias por la Paz Total y el desconocimiento del gobierno entrante precipitaron la salida del funcionario
A 31 días de entregar el poder, el presidente Gustavo Petro le pidió la renuncia al ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, mediante un acto administrativo firmado el lunes 6 de julio de 2026.
Cuervo había asumido la cartera el pasado 11 de febrero en reemplazo del ministro encargado Andrés Idárraga. Con su salida completa menos de cinco meses en el cargo y se convierte en el cuarto ministro de Justicia en propiedad durante el gobierno de Petro. Antes estuvieron Néstor Osuna, Ángela María Buitrago y Eduardo Montealegre.
La razón de la salida
Según revelaron Caracol Radio y Blu Radio, la “gota que rebosó la copa” fue una entrevista concedida por Cuervo en la mañana del 6 de julio. En ella el exmagistrado se desmarcó de los resultados de la política de Paz Total y cuestionó el enfoque de las negociaciones con las disidencias de las Farc.
“No fue correcto darles estatus de negociación política”, afirmó Cuervo. El ministro saliente recordó además la reciente decisión del Consejo de Estado que señaló que esa decisión “violó el acuerdo de paz” firmado.
Sus declaraciones, sumadas a su negativa a desconocer el mandato del presidente electo Abelardo de la Espriella, que asumirá el 7 de agosto, habrían causado la molestia del jefe de Estado y detonado la solicitud de renuncia.
No es la primera diferencia. Cuervo ya se había opuesto a la propuesta de convocar una asamblea nacional constituyente promovida por Petro.
Durante su gestión, Cuervo imprimió un sello académico y técnico, alejado de las posturas más radicales del Gobierno. Mantuvo una postura institucional, priorizó la independencia del ministerio y sostuvo que los problemas de impunidad requieren soluciones de largo plazo.
Entre sus principales acciones estuvo la reactivación de la Comisión de Reforma a la Justicia, con el objetivo de reorganizar procesos y evaluar las fallas del sistema penal acusatorio. También impulsó la adaptación de la justicia a los retos digitales y tecnológicos.
Defendió la autonomía de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y su continuidad hasta 2030, y aseguró que las grandes reformas no necesitaban una constituyente.
Antes de salir, Cuervo sostuvo su primera y única reunión con quien sería el ministro entrante, el abogado Iván Cancino. En el encuentro abordaron temas como la crisis carcelaria, área en la que el saliente ministro dijo haber mantenido un diálogo cordial con los sindicatos del Inpec.
Lo que deja listo
Cuervo deja tres tareas adelantadas para su sucesor: 1. La actualización del Plan Decenal de Justicia 2028-2038.
2. La entrega de las recomendaciones de la Comisión de Reforma a la Justicia, prevista para el 31 de julio.
3. La presentación del borrador del Conpes de política criminal.
La decisión generó de inmediato reacciones políticas. El representante a la Cámara José Jaime Uscátegui señaló: “Petro echó a su Ministro de Justicia por decir la verdad: la Paz Total fracasó y es un riesgo para la democracia desconocer las elecciones y promover la desobediencia civil. Cada día confirma una mayor vocación autoritaria. Siempre lo advertimos”. Con la salida de Cuervo, el Ministerio de Justicia queda en manos de Iván Cancino, quien deberá asumir en medio del empalme con el nuevo gobierno


