“SIN EL AGUA DE CUNDINAMARCA, BOGOTÁ HABRÍA SIDO INVIABLE”: GOBERNADOR JORGE REY

Cundinamarca

El mandatario participó en un foro de la Contraloría y destacó que el departamento tiene 237.000 hectáreas de páramo, cerca del 10% del total nacional. Pidió incorporar su protección al ordenamiento territorial

La conservación de los páramos de Cundinamarca no es solo una apuesta ambiental del departamento. Es la garantía de agua para Bogotá y la razón por la que la capital pudo consolidarse como centro económico del país, aseguró este martes el gobernador Jorge Rey durante el foro “Análisis de las Políticas Públicas Ambientales a través del Observatorio de Control Fiscal Ambiental (OCFA)”, convocado por la Contraloría General de la República.

En el encuentro, que reunió a Gobierno Nacional, autoridades territoriales, organismos de control, academia e institutos de investigación, Rey señaló que Cundinamarca posee 237.000 hectáreas de páramo. Eso equivale a cerca del 10% del total existente en Colombia.

“Claro que cuidamos páramos, nos hemos preocupado”, afirmó el gobernador al explicar que la protección de estos ecosistemas ya hace parte de diferentes estrategias departamentales.

El agua que hizo viable a Bogotá

Rey relacionó directamente la riqueza hídrica de Cundinamarca con el crecimiento histórico de Bogotá y con la concentración de actividades productivas, financieras y de servicios en la capital.

“Si Bogotá no tuviera el agua de Cundinamarca, hubiera sido absolutamente inviable en el lugar en donde hoy se ubica y no tuviera las condiciones ni la potencialidad para haber logrado ese esquema competitivo que hoy tiene”, sostuvo.

El gobernador resaltó que, a diferencia de otras ciudades latinoamericanas cuyo desarrollo se dio en zonas costeras, Bogotá logró una posición competitiva desde el centro del país. En ese proceso, dijo, la disponibilidad de agua proveniente de los páramos y fuentes de Cundinamarca fue determinante.

Proteger desde el ordenamiento territorial

El mandatario insistió en que la conservación debe traducirse en decisiones concretas de los municipios, sobre todo cuando actualizan sus Planes de Ordenamiento Territorial o impulsan procesos de reconversión productiva.

“En cada reunión con los alcaldes pudiéramos insistirles que, si ellos pretendían un reordenamiento de su territorio o una reconversión de actividades productivas, todos estuvieran focalizados en preservar el componente páramo”, explicó.

Para avanzar en esa línea, la Gobernación desarrolla estrategias como los Pagos por Servicios Ambientales, PSA, y la compra y mantenimiento de predios estratégicos. El objetivo es conservar ecosistemas y fuentes abastecedoras, y vincular a propietarios y comunidades rurales en su protección.

Durante el foro, Rey también destacó la creación del Observatorio de Control Fiscal Ambiental de la Contraloría como una herramienta para producir y articular información que oriente las decisiones públicas.

“Este Observatorio de Control Fiscal Ambiental va a ser una gran herramienta técnica y de gestión del conocimiento que siempre la Contraloría liderará”, afirmó.

El gobernador planteó que esa información debe servir para que el componente ambiental atraviese todas las áreas de gobierno.

“Hemos querido siempre tener un gobierno que no pierda la mirada en el factor ambiental, en el sector ambiental, trascendente y transversal”, agregó.

La intervención de Cundinamarca en el foro puso sobre la mesa una relación que supera los límites administrativos: la conservación de sus páramos y fuentes hídricas tiene efectos directos sobre la seguridad hídrica, el ordenamiento territorial y las condiciones de desarrollo de toda la región, incluida Bogotá.

Fuente: Gobernación de Cundinamarca