Altos mandos se reunieron en San Lorenzo para «cambiar las reglas del juego» frente a cárteles que operan en la zona limítrofe
Ecuador — Altos mandos militares de Estados Unidos, Colombia y Ecuador acordaron este jueves una estrategia conjunta para enfrentar a las bandas criminales y mafias del narcotráfico que operan en la frontera entre Colombia y Ecuador.
La reunión se realizó en la convulsa localidad ecuatoriana de San Lorenzo, punto clave del tráfico de drogas, y contó con la presencia del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis L. Donovan; el ministro de Defensa de Colombia, Jorge Eduardo Mora; y su homólogo de Ecuador, Gian Carlo Loffredo.
También participaron el comandante general de las Fuerzas Armadas colombianas, Erick Rodríguez, y el comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta para el Hemisferio Occidental de EE.UU., Kevin J. Jarrard.
En un mensaje publicado en redes sociales por el Comando Sur estadounidense, Donovan calificó la zona como «un punto estratégico geográfico que los cárteles violentos han explotado durante mucho tiempo».
«Hoy, estamos cambiando las reglas del juego», afirmó. «Bajo la bandera de la coalición americana contra los cárteles, consolidamos una estrategia unificada para perseguir a los líderes de los cárteles, desmantelar su logística y negarles permanentemente refugio seguro», sostuvo.
Frontera en la mira
La frontera colombo-ecuatoriana está en el centro de la «guerra» declarada desde 2024 por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, contra las bandas criminales. Las autoridades consideran que es la principal puerta de entrada de la cocaína que las mafias mueven por Ecuador para sacarla por sus costas y puertos hacia Norteamérica y Europa.
Ese tráfico ha sido vinculado con la escalada de violencia criminal que llevó a Ecuador a encabezar el índice de homicidios en Latinoamérica.
Desde inicios de 2025, Ecuador y Estados Unidos realizan operaciones militares conjuntas en territorios fronterizos con Colombia. El Gobierno ecuatoriano no ha detallado si esas operaciones incluyen tropas o equipos militares estadounidenses dentro del país.
El episodio más polémico ocurrió en marzo pasado con un bombardeo sobre un supuesto centro de entrenamiento de los Comandos de la Frontera en el lado ecuatoriano del límite. Días después apareció una bomba sin detonar en territorio colombiano, lo que generó una protesta del entonces presidente de Colombia, Gustavo Petro, y una fuerte tensión diplomática.
Ecuador también recibe apoyo de Estados Unidos para interceptar «narcolanchas» e incluso semisumergibles que salen de sus costas con grandes cargamentos de cocaína rumbo a Norteamérica y Centroamérica.
En la más reciente acción, este martes se desarrolló un operativo en colaboración con la DEA de EE.UU. que dejó 24 personas detenidas, entre ellas dos mexicanos presuntamente vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación. El operativo incluyó una veintena de allanamientos en tres provincias del país, informó este jueves la Agencia EFE.
Con este nuevo acuerdo trilateral, los tres países buscan cerrar espacios a las organizaciones criminales en una de las fronteras más golpeadas por el narcotráfico en la región.
