En el mayor operativo registrado hasta ahora contra la fabricación y comercialización de bebidas alcohólicas ilegales, las autoridades sacaron de circulación 8.520 unidades de licor adulterado y más de 12.000 estampillas, tapas, sellos y elementos de seguridad falsificados que estaban listos para ingresar al mercado.
El procedimiento se realizó en 11 allanamientos simultáneos a dos centros comerciales de la localidad de Los Mártires, en Bogotá, y estuvo liderado por la Fiscalía General de la Nación con apoyo de la Gobernación de Cundinamarca.
Un negocio de más de $1.700 millones
Según la valoración preliminar, la mercancía incautada podía representar ingresos ilícitos superiores a $1.700 millones.
En el mercado clandestino, cada botella se vendía a intermediarios entre $7.000 y $25.000, lo que sumaba más de $639 millones. Una vez distribuida en bares, discotecas y tiendas, el valor al consumidor final podía llegar entre $80.000 y $200.000 por unidad.
“Estas acciones conjuntas contribuyen a mejorar las capacidades de reacción contra la ilegalidad. Seguimos comprometidos con salvaguardar la vida de los cundinamarqueses y bogotanos y, por supuesto, con proteger las rentas departamentales”, señaló Luis Armando Rojas Quevedo, secretario de Hacienda de Cundinamarca.
Operativo interinstitucional
En la operación participaron la URI de Usaquén y el CTI de la Fiscalía, la Brigada 13 del Ejército Nacional, el Batallón de Policía Militar No. 15, el Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas No. 5, el INVIMA, la Federación Nacional de Departamentos y empresas protectoras de marca.
Para el INVIMA, el golpe tiene un impacto directo en salud pública.
“Retirar estas botellas del mercado significa evitar una potencial emergencia de salud pública en los hogares bogotanos y cundinamarqueses”, indicó Amira Anaya, coordinadora del Grupo de Unidad de Reacción Inmediata del instituto.
Golpe a las rentas de Cundinamarca
La Gobernación estimó que las actividades relacionadas con el licor ilegal le cuestan al departamento más de $80.000 millones anuales en recursos que se dejan de recaudar por concepto del impuesto al consumo de licores.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a comprar bebidas alcohólicas solo en establecimientos confiables, desconfiar de precios inusualmente bajos y verificar el registro sanitario, etiquetas, tapas y sellos de seguridad.
La Fiscalía y la Gobernación de Cundinamarca anunciaron que continuarán con las acciones de control contra la fabricación, adulteración y comercialización ilegal de licor en la región.
Fuente: Gobernación de Cundinamarca
