El Cairo. Al menos 73 civiles, entre ellos mujeres y niños, resultaron heridos en una serie de ataques lanzados por los rebeldes hutíes del Yemen contra instalaciones civiles y económicas en el sur de Arabia Saudí, informaron este martes fuentes oficiales y militares saudíes.
El portavoz militar de la coalición liderada por Riad, Turki al Maliki, aseguró que las agresiones impactaron en cuatro provincias: Abha, Khamis Mushait, Yizan y Nayran.
«Las agresiones de la milicia terrorista de los hutíes contra instalaciones civiles y militares tuvieron como consecuencias heridas a 73 civiles, entre ellos mujeres y niños», afirmó Al Maliki en un comunicado, en el que calificó los ataques de «criminales e injustificados».
El vocero, que representa a la coalición que interviene desde 2015 en Yemen en apoyo al Gobierno reconocido internacionalmente, no precisó si los ataques se realizaron con misiles o drones, pero advirtió que la alianza «tomará todas las medidas operativas necesarias para disuadir a esta milicia terrorista».
Los hutíes reivindicaron la operación y aseguraron que tuvo como blanco instalaciones de la petrolera estatal Aramco y la base aérea de Khamis Mushait. Según el grupo, respaldado por Irán, fue una respuesta a una nueva campaña de bombardeos de la coalición saudí sobre territorio yemení.
El Ministerio de Energía de Arabia Saudí confirmó que las agresiones tuvieron como blanco «varias instalaciones y complejos del sector energético en el sur», donde provocaron incendios y obligaron a la «interrupción temporal de algunas operaciones».
«Los equipos de campo especializados comenzaron las labores para contener los incendios, asegurar los sitios y evaluar los daños», indicó una fuente del ministerio, que confirmó heridos «con lesiones de diversa gravedad» que ya reciben atención médica.
El Ministerio de Exteriores saudí también condenó los ataques y denunció «la continuación de los ataques de la milicia contra buques comerciales en el mar Rojo y su amenaza a la libertad de la navegación marítima internacional».
En su comunicado, acusó a los hutíes de «amenazar la seguridad de Yemen y su entorno árabe» y de «rechazar constantemente todos los esfuerzos de paz», y advirtió que Riad tomará «todas las medidas necesarias para defender su soberanía» y «no tolerará ninguna agresión que tenga como objetivo sus tierras y capacidades».
Escalada que amenaza la tregua
El nuevo intercambio se produce en medio de una escalada que amenaza el acuerdo de alto el fuego de 2022 mediado por la ONU.
Un día antes, los hutíes acusaron a la coalición saudí de atacar una prisión en la provincia de Al Yauf, en el norte del Yemen, causando al menos siete muertos, un hecho sobre el que Riad no se ha pronunciado. El portavoz militar hutí, Yehya Sarea, advirtió el lunes que esa «agresión no quedará impune».
Según reportes de la Agencia EFE, desde finales de agosto los insurgentes lanzaron ofensivas contra territorio bajo control del Gobierno yemení, especialmente en la provincia petrolera de Marib y en la costa del mar Rojo, mientras que las fuerzas gubernamentales aseguran que avanzan en zonas controladas por los hutíes, en particular en Al Yauf y Hudeida.
