La medida, vigente desde el 20 de junio, deberá ser ratificada por el Parlamento. El Ejecutivo argumenta que los factores de riesgo permanecen y busca preservar la reactivación económica
La Paz.- El Gobierno de Bolivia aprobó este lunes un decreto para ampliar por 90 días más el estado de excepción, vigente desde el 20 de junio, «mientras los factores de riesgo permanezcan».
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó la decisión tras una reunión de gabinete junto al presidente Rodrigo Paz.
«Hemos aprobado un decreto, que va a ser publicado en las siguientes horas, para la ampliación del estado de excepción tal como se había adelantado ayer y mientras los factores de riesgo permanezcan», dijo a medios locales.
Justiniano explicó que espera que el Legislativo apruebe la norma para que entre en vigencia el 18 de septiembre, fecha en que concluyen los primeros 90 días de la medida.
El senador de la alianza opositora Unidad, Milton Quispe, indicó que el decreto deberá ser analizado por el pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) en un plazo de 72 horas y por mayoría simple, de acuerdo con el reglamento vigente.
Un día antes, el ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, había anunciado que se presentaría el decreto ante el Parlamento al considerar que «hay un gran consenso ciudadano».
De forma paralela, la comisión de Constitución y Justicia Plural de la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de resolución para ampliar el estado de excepción por otros 90 días, ante los anuncios de movilización de algunos sectores sociales y como medida para preservar la «reactivación» económica del país.
Desde la oposición, el expresidente (2001-2002) y líder de la principal fuerza opositora parlamentaria, Jorge Tuto Quiroga, alertó este lunes que una ampliación podría retrasar la reforma de la Constitución, cuyo objetivo es atraer inversión extranjera.
Entre mayo y junio, durante siete semanas, la Federación de Campesinos de La Paz y la Central Obrera Boliviana (COB), con el respaldo de grupos afines al exmandatario Evo Morales (2006-2019), impulsaron bloqueos de carreteras, principalmente en el occidente y centro del país, para exigir la renuncia del presidente Paz.
Según el balance oficial, el conflicto provocó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades, dejó al menos 16 fallecidos -13 de ellos por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos- y pérdidas económicas por más de 3.000 millones de dólares, de acuerdo con información de EFE.
Tras alcanzar acuerdos con sectores como la COB, el presidente Paz decretó el 20 de junio el estado de excepción para levantar los bloqueos, con una vigencia inicial de 90 días.
