Bogotá.- El Gobierno aseguró que no pondrá en marcha la aspersión aérea de cultivos ilícitos sin cumplir, uno a uno, los requisitos que exigen la Corte Constitucional, la Resolución 007 y los estándares internacionales
Así lo expuso el ministro de Justicia, Iván Cancino, durante el debate de control político en la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes. El jefe de la cartera fue enfático: “Cada uno tiene que ser comprobado con precisión. Si eso no se comprueba con precisión, no hay piloto”.
Según explicó, el procedimiento será evaluado por el Instituto Nacional de Salud, los ministerios de Agricultura y Defensa, y la Policía Nacional. También hay diálogos con la Defensoría, la Procuraduría y la Fiscalía, para que cada entidad actúe según sus competencias. Además, se contempla una veeduría permanente e independiente, aunque algunos detalles se mantienen bajo reserva.
Cancino aclaró que el aire no será la única vía. El Ejecutivo mantendrá la erradicación manual, explorará el uso de drones y avanzará con programas de sustitución de cultivos en los territorios más golpeados por el narcotráfico.
“No es para experimentar a ver qué le pasa al ser humano, es para revisar si ese componente químico realmente causa sobre la mata lo que dicen que causa”, sostuvo el ministro frente a las dudas sobre los riesgos para la salud de los campesinos. Insistió en que la población deberá estar protegida y alejada durante las operaciones.
Para el Gobierno, la erradicación sigue siendo una prioridad para frenar no solo el narcotráfico, sino el reclutamiento forzado, el desplazamiento, la deforestación y la contaminación del agua.


