BOLSONARISMO AVANZA EN LAS GOBERNACIONES Y PRESIONA A LULA ANTES DEL BALOTAJE

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São Paulo.- La derecha brasileña salió fortalecida de las elecciones regionales de este domingo y tomó impulso de cara a la segunda vuelta presidencial del próximo 25 de octubre, en la que se medirán Flávio Bolsonaro y el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

El Partido Liberal (PL), la formación del senador Bolsonaro —el más votado en la primera ronda presidencial—, se impuso en cinco gobernaciones en primera vuelta, superando al Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, que solo logró retener tres estados de los 27 en disputa.

El triunfo más contundente para el bolsonarismo se dio en São Paulo, el estado más poblado y principal motor económico del país, con 46 millones de habitantes. Allí, el gobernador Tarcísio de Freitas, exministro de Infraestructura de Jair Bolsonaro (2019-2022), derrotó con amplitud a Fernando Haddad, exministro de Hacienda y uno de los hombres de mayor confianza de Lula.

Otro resultado clave se registró en Minas Gerais, considerado un termómetro electoral por su historial de definir la Presidencia. El derechista Cleitinho Azevedo, figura muy activa en redes sociales, ganó por amplio margen.

En Río de Janeiro habrá balotaje el 25 de octubre. Contra los pronósticos, el derechista Douglas Ruas, aliado de Flávio Bolsonaro, terminó primero y disputará la gobernación con el exalcalde Eduardo Paes, de centro y respaldado por Lula. Las encuestas daban a Paes como favorito, por lo que el resultado fue una de las sorpresas de la noche.

En el sur, en Paraná —uno de los estados con mayor ingreso per cápita—, venció el exjuez Sérgio Moro, recordado por haber condenado a Lula por corrupción en un proceso que posteriormente fue anulado por vicios procesales.

Para el oficialismo, el alivio llegó desde Bahía, su principal bastión. El gobernador Jerônimo Rodrigues logró la reelección y evitó una derrota mayor para el PT en una jornada adversa, según reportó la agencia EFE.

El mapa que dejan estos comicios confirma el avance territorial de la derecha y complica el escenario de Lula, que buscará la reelección en un balotaje que se anticipa ajustado.