EL TATUAJE A DOMICILIO QUE TERMINÓ EN TRAGEDIA: MEDICINA LEGAL CONFIRMA QUE YENIFER GARCÍA MURIÓ POR CÓCTEL DE ANESTÉSICOS

Nacional

Bogotá.- Después de más de un mes de incertidumbre, el Instituto de Medicina Legal entregó el dictamen definitivo sobre la muerte de Yenifer García, la mujer de 33 años que falleció el pasado 15 de agosto en su casa en la localidad de Rafael Uribe Uribe, en el sur de Bogotá, mientras le realizaban un tatuaje

La entidad concluyó que la causa de muerte fue una intoxicación aguda provocada por la mezcla de tres fármacos de uso hospitalario: fentanilo, midazolam y ketamina. La manera de muerte fue tipificada como violenta, en contexto de homicidio.

Según el informe forense conocido por este diario, los tres medicamentos le fueron inyectados por vía intravenosa en su propia vivienda, en medio del procedimiento estético, y no en un entorno clínico.

Medicina Legal advirtió que la combinación de esas sustancias deprime el sistema nervioso central y puede causar el colapso de la función respiratoria y cardiovascular. Además, fue enfática en que quien los aplicó no tenía la idoneidad para hacerlo.

«La administración no se realizó bajo condiciones de atención controlada: no hubo valoración médica previa, no se calcularon ni controlaron las dosis, no se monitorearon los signos vitales y no se contaba con equipos para atender una depresión respiratoria», señala el documento.

Así ocurrió

De acuerdo con el relato de su esposo, Yenifer se estaba haciendo un tatuaje en la espalda y era su cuarta sesión. Al sentir mucho dolor, una amiga le ofreció contactarla con un familiar que, supuestamente, aplicaba anestesia por 600 mil pesos.

Ese hombre llegó el 15 de agosto a la casa. Mientras el tatuador continuaba, le aplicó una primera dosis intravenosa. Como el dolor persistió, le habría administrado una segunda dosis.

Minutos después, la mujer empezó a descompensarse. A su esposo le avisaron que estaba sufriendo un «pre-infarto». Cuando llegó, encontró a paramédicos intentando reanimarla, sin éxito.

En el informe de primer respondiente, el mismo hombre reconoció haber suministrado ketamina, fentanilo y midazolam.

La verificación ante la Secretaría de Salud estableció que la persona identificada como Sánchez Goez aparece en el ReTHUS solo como técnico laboral en auxiliar de enfermería desde el 14 de julio de 2016, y no como médico anestesiólogo.

El caso, que ya está en manos de la Fiscalía, ha generado el rechazo del concejal Jairo Avellaneda, quien pidió celeridad en la investigación y establecer cómo un auxiliar tuvo acceso a medicamentos de control especial.

Medicina Legal dejó claro que la investigación sigue abierta y podrían sumarse nuevos elementos, pues se indaga si el señalado también realizaba procedimientos estéticos irregulares en clínicas de la ciudad.