El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, entregó este lunes 29 de junio su primer balance como mandatario electo a través de sus canales digitales. En el mensaje advirtió sobre la situación fiscal y de servicios del país, y anunció una estrategia de transición “desde las regiones” de cara a la posesión del 7 de agosto de 2026
“Una alianza entre Dios y el pueblo”
De la Espriella abrió su intervención contando lo hecho en su primera semana como presidente electo: una “peregrinación de agradecimiento” por los santuarios más importantes del país.
“Decidí hacer algo que considero fundamental, sustantivo, determinante… para dar gracias por la confianza que cerca de 13 millones de compatriotas depositaron en el gobierno del ‘Tigre’. Que nadie tenga duda de que es una alianza entre Dios y el pueblo”, afirmó.
El mandatario electo también agradeció el respaldo de los casi 13 millones de electores que le dieron el triunfo en segunda vuelta el 21 de junio frente al senador Iván Cepeda, y destacó el reconocimiento diplomático inmediato de varios mandatarios internacionales.
El jefe de Estado electo calificó de “grave” la situación financiera que recibirá. Según los primeros análisis de su equipo de empalme, la deuda pública llegó a 763.6 billones de pesos, 41 billones más frente al cierre de 2025.
Alertó además que la inflación está 5,8% por encima de las metas del Banco de la República y que la tasa de intervención del Emisor se ubica en 11.25%, lo que “eleva de manera considerable el costo de la vivienda y el crédito para los ciudadanos”.
Para enfrentar el panorama, anunció un “empalme territorial” que iniciará la próxima semana y recorrerá los 32 departamentos. El objetivo: restablecer el vínculo con gobiernos locales y destrabar proyectos de infraestructura “completamente paralizados”.
De forma paralela, confirmó la creación de un “empalme anticorrupción” para auditar “todos los contratos hechos a dedo” por la administración saliente de Gustavo Petro antes del 7 de agosto.
Para ello, reveló que el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, destinó un fondo de 60 millones de dólares no reembolsables como acompañamiento técnico.
Servicios públicos, seguridad y relación con la Justicia
De la Espriella advirtió sobre una posible crisis energética por “retrasos regulatorios” que podrían derivar en racionamiento de luz. Se comprometió a gestionar el cumplimiento de obligaciones con las generadoras para evitar apagones.
En seguridad, denunció presuntos pactos en los que el gobierno saliente “entregó territorio a los bandidos” y anunció una ofensiva judicial internacional. Afirmó que su paz se cimentará en “la legalidad y la justicia institucional” y reportó un primer acercamiento con los presidentes de las altas cortes.
“La sola elección nuestra ha llenado de alegría y positivismo a nuestra sociedad… El pueblo es sabio y que solo escuchándolo vamos a lograr cambiar la política para siempre”, sostuvo.
Cerró con un mensaje optimista: “Recibimos un país con serios problemas acumulados, pero Colombia vuelve a tener autoridad, orden y esperanza, vamos a construir la patria milagro… Pronto cesará la horrible noche”.
De la Espriella también aseguró que usará las plataformas virtuales de forma permanente para mantener una comunicación “directa, transparente y sin intermediarios” con los colombianos.


