Deportivo Cali quedó eliminado de la Copa BetPlay 2026 tras caer 3-0 ante Atlético Nacional en los octavos de final y el golpe amplificó la crisis deportiva que arrastra el equipo en las últimas semanas.
El Azucarero no solo sufre por los resultados. Días atrás, uno de los jugadores del plantel recibió amenazas, lo que obligó al club a pronunciarse públicamente para intentar bajar la tensión. Antes, el partido contra Bucaramanga en Palmaseca tuvo que ser suspendido momentáneamente por la invasión de hinchas desde la tribuna al campo.
Con una competencia menos para el segundo semestre y el ambiente enrarecido, todas las miradas en la rueda de prensa posterior a la eliminación apuntaron a una sola pregunta: la continuidad de Rafael Dudamel.
El entrenador venezolano fue contundente y descartó renunciar.
«No me pasa por la mente, no lo he analizado. Sería muy cobarde de mi parte. Me levanto todos los días con ilusión y le transmito eso a mis jugadores. Cuando los veo entregarse así, pudiendo hacerlo mejor, pero con una entrega absoluta, no puedo ser yo el primero en bajar del barco siendo el capitán», dijo Dudamel.
El técnico reconoció el momento difícil, pero apeló a su vínculo con la institución para sostener el proyecto.
«Comprendo la dificultad que esto representa, pero no tengo otra cosa que levantarme mañana y preparar el partido del jueves. Entiendo que este ambiente se genera cuando hay resultados adversos, pero no puedo quedarme con lo reciente. Tengo un sentido de pertenencia muy grande con Cali, es un lugar especial y hasta que me den la posibilidad no pensaré en otra cosa que en revertir la situación», concluyó.
Cali ahora deberá enfocarse únicamente en la Liga, con la presión de reencontrarse con la victoria el próximo jueves para calmar las aguas en Palmaseca.
Fuente: ESPN

