MURIÓ ROSALBINA BAUTISTA, UNA DE LAS MUJERES MÁS LONGEVAS DE COLOMBIA: TENÍA 107 AÑOS Y DEJÓ MÁS DE 200 DESCENDIENTES

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La matriarca de Arcabuco, Boyacá, fue recordada por su fortaleza, su vida campesina y por reunir cada año a toda su familia

Rosalbina Bautista, considerada una de las mujeres más longevas de Colombia, falleció a los 107 años en el municipio de Arcabuco, Boyacá. Su muerte deja un legado de más de 200 descendientes y el ejemplo de una vida ligada al campo, al trabajo y a la unión familiar.

Nacida el 31 de diciembre de 1918 en San José de Pare, Rosalbina vivió la mayor parte de su vida en Arcabuco. Allí formó hogar junto a su esposo José Bautista. Tuvo 14 hijos biológicos y adoptó a tres más. Con el paso de los años esa familia creció hasta incluir hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y otras generaciones.

Una vida de campo y de salud

Familiares y allegados atribuyeron su longevidad a un estilo de vida campesino. En su finca de la vereda Rupavita producía hortalizas, frutas, granos y tubérculos. También criaba vacas, ovejas y truchas, y consumía animales cazados en el bosque circundante.

Hasta sus últimos días conservó buena audición y plenitud de sus sentidos. Solo presentaba problemas en órganos internos. A lo largo de su vida superó distintas epidemias, incluida la del covid-19. Incluso fue sometida a una cirugía de cadera tras una fractura que sufrió a los 100 años.

“Para nosotros era ejemplo de fortaleza y de trabajo. Nunca dejó de estar pendiente de su finca y de su familia”, contaron sus allegados.

Despedida con duelo municipal

El alcalde de Arcabuco, Carlos David Zárate, decretó duelo municipal y reconoció a Rosalbina como ejemplo de vida para cuatro generaciones del municipio.

El féretro fue acompañado en una caravana desde la vereda Quirbaquirá hasta la iglesia local. A las exequias asistieron más de 220 familiares directos, una muestra del tamaño de la descendencia que deja.

La costumbre de la familia era reunirse cada año en la finca de Rupavita para celebrar dos fechas: el cumpleaños de Rosalbina el 31 de diciembre y la llegada del nuevo año.

La noticia de su fallecimiento generó múltiples muestras de pesar en Boyacá, donde era reconocida como símbolo de fortaleza, trabajo y unión familiar.

Las autoridades locales destacaron que su historia representa el valor de las raíces campesinas y el legado que deja a las nuevas generaciones.

Rosalbina Bautista se va, pero deja más de dos siglos de vida repartidos en 200 descendientes que seguirán reuniéndose, como ella les enseñó, alrededor de la mesa y de la finca.