El presidente electo reubicará recursos en seguridad, salud y educación. Suspende apertura en Palestina, reabre en Jerusalén y romperá relaciones con Cuba y Nicaragua
El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció que ordenará el cierre de 14 embajadas y la eliminación de cerca de 15 consulados como parte de una reorganización de la red diplomática colombiana. La medida busca, según explicó, reducir el gasto público y destinar esos recursos a seguridad, salud, educación e infraestructura.
El anuncio lo hizo el domingo en una transmisión por redes sociales, a 13 días de asumir el cargo el próximo 7 de agosto.
“Colombia necesita una diplomacia que sea moderna, eficiente y al servicio de los intereses nacionales, no de la politiquería y de la burocracia. Nosotros no podemos mantener una estructura tan costosa que no produce resultados concretos para el país”, manifestó.
Las 14 embajadas que se cerrarán
De la Espriella detalló que en una primera etapa se cerrarán las embajadas en:
Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica.
A la lista se suma la suspensión de la apertura de la embajada de Colombia en Palestina, que según el mandatario electo aún no había entrado en funcionamiento.
El presidente electo aclaró que, en la mayoría de casos, el cierre no implicará la ruptura de relaciones diplomáticas. La atención a los colombianos se hará mediante esquemas de “representación concurrente” desde otras embajadas de la región.
Sin embargo, hizo una excepción: “Excepto con Cuba y Nicaragua. En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías”, afirmó.
Otra de las medidas será la unificación de representaciones que hoy funcionan por separado en un mismo país. Citó como ejemplos Francia, donde Colombia tiene embajada ante el Gobierno y misión ante la Unesco, y Italia, con representaciones ante el Gobierno italiano y ante la FAO.
“En París tenemos la embajada en Francia y en la Unesco; hay que unificar la misión. Al igual que Roma. En Roma tenemos embajada en Italia y en la FAO. Será una sola. De ahora en adelante, un solo embajador cumplirá y ejercerá todas esas representaciones en un mismo país”, explicó.
Además, anunció que durante los primeros 100 días de gobierno se realizará una auditoría técnica para revisar el funcionamiento de las demás sedes diplomáticas y determinar si se requieren nuevos ajustes.
Pese a los cierres, De la Espriella informó que reabrirá la embajada de Colombia en Jerusalén, una promesa de campaña. También anunció la apertura de una nueva representación en Nigeria.
Al justificar los recortes, aseguró que cada peso ahorrado en burocracia irá a sectores prioritarios.
“Cada peso que ahorremos en burocracia será un peso que podremos invertir en seguridad, salud, educación, infraestructura y, sobre todo, oportunidades para los más pobres”, expresó.
El mandatario electo concluyó que su política exterior estará enfocada en lo económico: “La diplomacia de la Patria Milagro no será un premio burocrático. Será una herramienta para abrir mercados, atraer inversión, generar empleo y defender los intereses de Colombia en todo el mundo”.
