Washington es el estado más golpeado. Oregón registra la peor temporada de incendios de su historia con 809.000 hectáreas quemadas
Washington.- Más de 65.000 personas han sido evacuadas y 700 viviendas han resultado arrasadas por los incendios forestales que azotan desde el fin de semana al noroeste de Estados Unidos, con especial impacto en el estado de Washington, informaron este lunes las autoridades.
En todo el país se registran 70 grandes fuegos activos. La mayoría se concentra en Oregón y Washington, donde las llamas no dan tregua y ya han calcinado más de 600.000 hectáreas.
Washington en emergencia: Spokane, la zona más afectada
El comisionado de Tierras Públicas de Washington, Dave Upthegrove, confirmó a CNN la evacuación de más de 65.000 personas en el condado de Spokane por tres incendios de gran tamaño que permanecen fuera de control. En esa misma zona, 700 residencias han quedado destruidas.
El gobernador Bob Ferguson declaró el estado de emergencia desde el pasado sábado. Para evitar nuevos focos, prohibió prácticamente todas las quemas agrícolas y de residuos en el estado hasta el próximo 30 de septiembre.
Hasta el momento no se han reportado muertos ni heridos. Sin embargo, las autoridades advierten que aún no han podido acceder a algunas zonas arrasadas por el fuego.
La jornada de este lunes podría ayudar en las labores de extinción. Se espera que amaine el fuerte viento y que las temperaturas bajen de los 30 grados centígrados. El alivio sería temporal, pues desde el miércoles volverán a repuntar.
Oregón: récord histórico de hectáreas quemadas
En el vecino estado de Oregón la situación también es crítica. El Departamento Forestal registró este lunes 48 focos activos, incluidos 20 incendios de grandes dimensiones, la cifra más alta del país.
Como consecuencia, unas 25.000 personas están en riesgo de evacuación y más de veinte viviendas han quedado destruidas, según el Departamento de Gestión de Emergencias estatal.
Oregón alcanzó este lunes un récord negativo: con cerca de 809.000 hectáreas quemadas, supera la peor temporada de incendios de su historia, registrada en 2024 con alrededor de 769.000 hectáreas.
En lo que va del año el estado contabiliza más de 1.300 incendios, cuando aún faltan tres meses para el cierre de la temporada. Este fin de semana se registraron ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora, junto con altas temperaturas y baja humedad, condiciones que avivaron las llamas.
En Montana, también en el noroeste, arden seis grandes incendios, todos lejos de estar controlados.
Las autoridades federales mantienen la alerta ante la combinación de vientos, calor y sequedad que ha intensificado los fuegos en toda la región. Los equipos de bomberos trabajan para contener los frentes más grandes, mientras miles de familias permanecen en albergues a la espera de poder regresar a sus hogares.
Los incendios del noroeste se suman a una temporada especialmente severa en el oeste EE.UU., donde la sequía y las altas temperaturas han multiplicado los focos en los últimos años.
