DESMANTELAN MATADERO CLANDESTINO EN SILVANIA, CUNDINAMARCA: DECOMISAN 8.500 KILOS DE CARNE DE CABALLO

Judicial

La carne provenía de 20 equinos que habrían sido trasladados desde Caquetá. Las autoridades advierten riesgo de contaminación del río Subía y afectaciones a la salud pública

En el marco de la Megatoma de seguridad, autoridades de Silvania desmantelaron un matadero clandestino donde se sacrificaban equinos de forma ilegal y decomisaron 8.500 kilos de carne que iban a ser comercializados en Bogotá y Cundinamarca. Un ciudadano fue capturado y puesto a disposición de la Fiscalía.

La operación conjunta fue liderada por la Administración Municipal de Silvania, la Fiscalía Seccional de Cundinamarca, la Policía del departamento y la Decimotercera Brigada del Ejército.

Hallazgo y riesgo sanitario

Según el informe oficial, en el lugar se sacrificaban de manera irregular 20 caballos presuntamente traídos desde Caquetá. La carne fue incautada antes de entrar a la cadena de comercialización, evitando que llegara a los consumidores sin cumplir los requisitos sanitarios exigidos.

El general en retiro Luis Fernando Navarro, secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana de Silvania, explicó que el matadero representaba una doble amenaza.

“En una acción conjunta entre Administración Municipal de Silvania, la Fiscalía Seccional de Cundinamarca, la Policía del departamento y la Decimotercera Brigada del Ejército, se desmanteló un matadero clandestino donde se sacrificaban equinos de manera ilegal. Esta actividad generaba afectaciones hídricas y un grave riesgo para la salud pública”, indicó Navarro.

La investigación determinó que el sitio descargaba residuos sin tratamiento al río Subía. Esto ponía en peligro a comunidades y predios rurales aguas abajo que utilizan el afluente para actividades agrícolas, pecuarias y domésticas.

El capturado quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación por delitos contra la salud pública, contemplados en los artículos 371 y 372 del Código Penal. Estas normas sancionan la contaminación de alimentos y aguas, así como la corrupción de productos alimenticios y medicinas.

Los 8.500 kilos de carne incautados fueron trasladados al frigorífico municipal de Granada, donde serán destruidos bajo los protocolos sanitarios establecidos. Con esto se evitó que el producto llegara a plazas de mercado y establecimientos de la región.

Las autoridades anunciaron que mantendrán las labores de inspección y control en zona rural y urbana del municipio para detectar nuevas actividades clandestinas.

“La vigilancia continuará. Las instituciones mantendrán las acciones de inspección y control para detectar cualquier actividad clandestina que amenace la salud pública, las fuentes hídricas, la biodiversidad y el bienestar animal en el departamento, reforzando la protección ambiental y sanitaria en la región”, subrayó el secretario Navarro.

El operativo hace parte de las acciones de la Megatoma de seguridad que se adelantan en Cundinamarca para contrarrestar delitos que afectan la salud pública y el medio ambiente.