En el marco de su agenda en Buenaventura por la atención a los damnificados del terremoto del 10 de agosto, el presidente Abelardo De La Espriella anunció el traslado de 120 señalados criminales que permanecen recluidos en la región
La orden fue dirigida en público al director del Inpec, coronel Daniel Gutiérrez, durante un acto con la comunidad este martes 15 de septiembre.
«Necesitamos el concurso de todos porque esta Patria Milagro la reconstruimos entre todos los colombianos abrazados bajo una misma bandera, que es Colombia. Buenaventura no puede seguir esperando. Ha esperado mucho. De muchas maneras», dijo inicialmente el mandatario.
Acto seguido, el jefe de Estado se refirió a una operación reciente de la Fuerza Pública en la zona:
«Bajándome aquí o cuando me monté en el avión en Quibdó, me notificaron de una operación que teníamos en marcha aquí y agarramos a uno de los bandidos esos de los jefes de Los Chiquillos», señaló.
Frente al tema carcelario, De La Espriella afirmó:
«Acabo de dar la instrucción al director del Inpec que mueva a los 120 bandidos que tienen azotada la región; los voy a trasladar de cárcel. ¿Saben cuánto lleva Buenaventura esperando eso? Unos tipos que siguen siendo jefes de las cárceles; se les acabó esa vaina».
Y agregó: «Con el Tigre, bien motiladito, uniforme naranja, bien amarradito, y me los voy a llevar a unas cárceles en donde no entre ni siquiera la señal de la santa cruz para que no sigan atacando al pueblo. ¡Se acabó! Esta ciudad ha entregado muchísimo».
Más tarde, en su cuenta personal de X, el presidente entregó detalles del operativo mencionado en su discurso.
«¡En Buenaventura los estamos cazando uno por uno! En desarrollo de la Operación Poseidón, nuestra Policía Nacional capturó a Jonathan Orobio, alias Menor, cabecilla zonal de Los Chiquillos en la comuna 10 de Buenaventura. Alias Menor llevaba 12 años de trayectoria criminal, registra siete anotaciones judiciales y es requerido por homicidio agravado», escribió.
«A las bandas narcoterroristas de Buenaventura —Los Chiquillos, Los Shottas y Los Espartanos— se los advierto: los vamos a acabar como estructuras criminales. Por la razón, sometiéndose a la justicia y abandonando el crimen, o por la fuerza legítima del Estado, dándolos de baja. Buenaventura no les pertenece. Buenaventura es de su gente honesta y trabajadora. ¡El que la hace, la paga! ¡Firme por Buenaventura, firme por la patria!».


