Un documento de la justicia federal de Estados Unidos vincula a Nicolás Maduro con una presunta negociación de armamento con la antigua cúpula de las Farc, en la que habría ofrecido material de las reservas militares venezolanas para saldar una deuda relacionada con narcotráfico
La acusación, de 30 páginas y que incluye a su esposa Cilia Flores, señala que el acuerdo se habría cerrado poco después de la muerte de Hugo Chávez, en marzo de 2013, en una reunión con Rodrigo Londoño, alias Timochenko; Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez; y Seuxis Pausias Hernández, alias Jesús Santrich.
Según la reconstrucción de los fiscales, Maduro habría aceptado vender explosivos del arsenal oficial venezolano a la guerrilla como forma de pago parcial de obligaciones pendientes derivadas del tráfico de drogas. El expediente no detalla el monto adeudado ni el lugar del encuentro, pero asegura que el mandatario tenía conocimiento de que esa entrega incrementaría la capacidad armada del grupo para realizar ataques en Colombia.
El escrito no precisa si el material fue finalmente entregado ni en qué cantidad. No obstante, indica que presuntos suministros de minas y otro tipo de armamento, incluso de fabricación cubana, se habrían extendido hasta 2015.
La acusación va más allá de las Farc. También menciona al ELN y describe una supuesta estructura donde funcionarios del Estado venezolano participaban en intercambios de droga por armas.
Uno de los casos reseñados ocurrió en 2017, cuando un funcionario identificado como CC-3 habría ordenado a miembros de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) movilizar armas vinculadas a cargamentos de cocaína de las Farc y el ELN. Para ello se habrían usado camiones cisterna que normalmente transportan combustible, con destino a un puerto venezolano para su envío al exterior.
En otro apartado aparece un funcionario bajo el código CC-1, señalado de gestionar envíos de cocaína recibidos de las Farc y coordinar el traslado de armas hacia ambos grupos armados ilegales. La Fiscalía no detalla rutas completas, volúmenes ni destino final del armamento.
Estos nuevos señalamientos se suman a la acusación por narcoterrorismo presentada en marzo de 2020 por el Departamento de Justicia contra Maduro y su círculo cercano. En esa misma línea, el caso del general Hugo Carvajal, exjefe de inteligencia militar venezolano que se declaró culpable en junio de 2025 en EE. UU. por narcoterrorismo, tráfico de cocaína y armas, es citado como antecedente de la presunta alianza con la guerrilla.
Iván Márquez y Jesús Santrich ya habían sido acusados en 2020 en Estados Unidos por delitos de narcoterrorismo, narcotráfico y porte de armas.
