Rodrigo Lara denunció que los incendios buscarían «sembrar el caos y distraer a la fuerza pública». Gobernadora ofrece $100 millones de recompensa
Bogotá. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, aseguró que hay indicios de que los incendios registrados en el departamento de Tolima estarían siendo provocados por personas presuntamente ligadas a disidencias de las Farc o a redes de minería ilegal, con el objetivo de “sembrar el caos y distraer la acción de la fuerza pública”.
La información fue entregada en rueda de prensa por el jefe de la cartera, quien detalló las líneas de investigación que adelanta el Gobierno nacional frente a la emergencia.
«Manos criminales» detrás del fuego
De acuerdo con Lara, las autoridades manejan información sobre la posible participación de estructuras criminales en los incendios de municipios como Ortega.
“Se tiene información de que personas presuntamente ligadas a la gran minería ilegal que se presenta en municipios como Ortega o a grupos de narcoterroristas, como las organizaciones de las llamadas disidencias, puedan estar provocando estos incendios para sembrar el caos y distraer la acción de la fuerza pública”, precisó el ministro.
Por esa razón, anunció que se tomarán medidas para investigar a los responsables de lo que calificó como “manos criminales” que estarían detrás de las conflagraciones.
La gobernadora de Tolima, Adriana Magali Matiz Vargas, instauró una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación para que se adelanten las investigaciones.
De manera paralela, la mandataria departamental anunció una recompensa de hasta $100 millones por información que permita identificar y dar con el paradero de los responsables de los incendios.
Denuncia sobre «primeras líneas» en zonas de emergencia
El ministro también alertó sobre la presencia de grupos de personas que, según dijo, se desplazan entre los focos donde bomberos y organismos de socorro atienden los incendios.
Lara aseguró que estos grupos tendrían un patrón similar al de las “primeras líneas”. “Llegan a esos puntos con único objetivo: crear una narrativa de que el Gobierno nacional, en cabeza del presidente Abelardo de la Espriella, y las autoridades departamentales y municipales no están haciendo nada”, afirmó.
Según el ministro, estas personas llegan a insultar a los bomberos, desorganizar las labores y lanzar arengas políticas, lo que pone en riesgo a los socorristas y a la fuerza pública.
El jefe de cartera comparó esta situación con lo ocurrido en la atención del terremoto de magnitud 7,4 que se registró en Colombia el 10 de agosto. “Algo muy parecido hemos observado, por ejemplo, en los puntos de atención del desastre del terremoto en ciudades como Cali. Están los rescatistas, los bomberos, la fuerza pública intentando salvar vidas, levantando escombros, y allá llegan extrañamente grupúsculos de personas que se presentan como voluntarios, pero realmente llegan a insultar a los bomberos, insultar a la fuerza pública o después la emprenden contra los israelíes”, explicó.
Lara sostuvo que en Tolima, Valle del Cauca y Cauca las propias comunidades han rechazado a estos grupos y los han “sacado corriendo”.
El ministro del Interior cerró diciendo que el Gobierno respeta la oposición y la protesta social, pero no acciones que pongan en riesgo vidas.
“Nosotros respetamos todas las expresiones políticas, respetamos el derecho pleno y total, porque así lo garantiza la Constitución, de ejercer la oposición, pero en los cauces democráticos. No nos gustan y no son compatibles con la Constitución ni con el Estado de derecho, frentes de lucha que pongan en peligro la vida de los colombianos y que perturben la acción legítima de la fuerza pública”, indicó.
Las autoridades reiteraron que no permitirán que queden impunes los actos que atenten contra la vida de los rescatistas o que obstaculicen la labor de la fuerza pública.
