Ciudad del Vaticano. El equipo que operó al papa León XIV aseguró que no existe impedimento médico para que el pontífice realice su primera visita apostólica a América Latina, prevista entre el 6 y el 17 de noviembre por Argentina, Uruguay y Perú.
El aval lo dio este sábado Stefano Margaritora, jefe de Cirugía Torácica del hospital Gemelli, pocas horas después de que Robert Prevost recibiera el alta y abandonara el centro médico. En entrevista con medios vaticanos, el especialista afirmó que no hay razones clínicas para cancelar el viaje.
Margaritora explicó que tras una intervención de este tipo se requieren alrededor de dos semanas para una recuperación total. Como ya pasó casi una semana desde la cirugía, calcula que en unos diez días más el papa estará completamente restablecido.
La duda principal era si el pontífice podría soportar una agenda intensa: 14 vuelos, más de 40 discursos y encuentros, y una parada en Cusco, a más de 3.000 metros de altura. El cirujano descartó el riesgo y describió el estado del papa al momento del alta como “absolutamente satisfactorio”.
Según detalló, los exámenes de sangre salieron normales, el corazón funciona bien y el pulmón se está expandiendo en los tiempos esperados. “En términos generales, su estado es bueno”, resumió.
Un hallazgo inesperado
El tumor fue detectado por casualidad. Durante unos controles de rutina del abdomen, los médicos vieron una pequeña mancha en la base del pulmón. Margaritora explicó que es algo común porque al revisar el abdomen también se visualizan las bases pulmonares por la forma del diafragma.
“Si esa mancha hubiera estado un poco más arriba, no se habría visto”, reconoció.
Se trataba de un adenocarcinoma, por lo que fue necesario extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho. El cirujano calificó la cirugía como rutinaria para este tipo de casos, donde el protocolo indica retirar todo el lóbulo afectado.
“No sería honesto decir que fue muy complicada para atribuirme gestas heroicas”, dijo.
Lo que sí admitió fue el peso emocional de la operación. “Operar a un papa ha sido una emoción íntima que ni siquiera consigo describir. Sabes que tienes delante a un hombre, pero no es una persona corriente. Tiene un carisma tal que sería imposible considerarlo así”, confesó.
El médico también destacó la actitud del paciente. Aseguró que Prevost se involucró por completo en su recuperación, lo que hizo que la atención requerida fuera mínima. Lo describió como un “paciente ideal” y elogió su voluntad de recuperarse en el menor tiempo posible.
Con el alta médica y el visto bueno del Gemelli, la gira latinoamericana del papa León XIV sigue en pie, informó este sábado la Agencia EFE.
