Más de 30.000 hectáreas consumidas en el departamento. El municipio pidió ayuda al Gobierno nacional y a organismos internacionales ante la emergencia
El alcalde de Coello, Santiago Herrera, denunció que la ola de incendios forestales que azota a su municipio no responde a causas naturales y aseguró que “manos criminales” estarían reactivando los focos de manera intencional.
Durante el más reciente Puesto de Mando Unificado, PMU, el mandatario explicó que los equipos de emergencia logran controlar un incendio, pero casi de inmediato aparece otro en puntos distantes.
“Apagamos, pero nos prenden otro”, afirmó Herrera en un mensaje publicado en sus redes sociales. Según el alcalde, en algunas zonas afectadas los organismos de socorro encontraron materiales ajenos al entorno natural, lo que refuerza la hipótesis de una acción provocada.
Alerta máxima y ayuda nacional
Coello se encuentra en alerta máxima. Más de 150 unidades expertas en incendios y atención de desastres, junto con 20 carrotanques, trabajan en la contención de las llamas con apoyo de la comunidad.
Ante la magnitud de la crisis, la administración municipal solicitó ayuda al Gobierno nacional y a organismos internacionales. La atención continuada ya desbordó el presupuesto local. Herrera precisó que la operación logística cuesta entre 5 y 6 millones de pesos diarios solo en combustible y alimentación para los equipos desplegados, una cifra que supera la capacidad financiera de un municipio de sexta categoría.
PMU permanente y restricciones
La Gobernación del Tolima y la Alcaldía instalaron un PMU permanente en el Cenop, Escuela Internacional de Entrenamiento de la Policía, para coordinar diariamente la respuesta, priorizar zonas críticas y gestionar recursos aéreos y terrestres.
Entre las medidas adoptadas está la restricción de ingreso de civiles a las áreas de operación. Solo pueden acceder bomberos, personal técnico autorizado y fuerza pública. También se prohibieron caravanas y concentraciones espontáneas para evitar congestión vial e interferencias con vehículos de emergencia. Las donaciones, indicó el alcalde, deben canalizarse únicamente a través de organismos institucionales.
El avance de las llamas puso en riesgo infraestructura energética crítica en sectores como Gualanday, donde operan redes de transporte de combustibles y gas domiciliario. En total, la emergencia ya consumió más de 30.000 hectáreas en el Tolima, una superficie que supera ampliamente el área urbana de una ciudad como Medellín.
Herrera instó a la población a reportar cualquier comportamiento sospechoso o presencia de personas ajenas en zonas rurales.
“Quienes están causando estos incendios están poniendo en riesgo nuestras vidas, nuestros animales, nuestros cultivos, nuestros hogares y todo nuestro municipio”, recalcó.
El alcalde descartó que en Coello exista presencia histórica de grupos armados o cultivos ilícitos, por lo que ve poco probable que el narcotráfico esté detrás de los incendios. “No sería como lógico el tema de cultivos ilícitos. Yo creo que es un tema de desestabilizar la institucionalidad”, dijo.
El Gobierno responde
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, sugirió públicamente la posible participación de disidencias de las Farc y redes de minería ilegal en la generación de incendios en el Tolima. La gobernadora del departamento también denunció un patrón de alteración del orden público: mientras las autoridades atienden emergencias en un municipio, se presentan amenazas o hechos violentos en otros. Citó como ejemplo la incineración de un bus de servicio público mientras los bomberos combatían las llamas en otra localidad.
Por su parte, el presidente Abelardo de la Espriella aseguró que el Estado actuará con contundencia. Ordenó reforzar la presencia de la fuerza pública y solicitó apoyo internacional a Chile y Estados Unidos para combatir las llamas.
“Una cosa es clara: quien incendia nuestros campos, pone en peligro a familias enteras o sabotea a quienes combaten el fuego es un criminal y será tratado como tal”, afirmó el mandatario.

